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AUGUSTO By Rey |
A mi mi doctor de cabecera...
a Dr. M. d. F.
a J. L. A.
a Dr. A. P.
En general, a quienes gustan ser auscultados
y no lo reconocen....
En general, a quienes gustan ser auscultados
y no lo reconocen....
ola! bienvenidos de nuevo a AUGUSTUSMANÍAS!. Otra semana y nuevo tema que explorar desmitificando curiosas ideas sobre ciertas prácticas sexuales.Tras una cita con una profesional de la salud y con el trasfondo de su consultorio médico surgió la idea para esta entrada, abordando un vasto campo de fetiches asociados al uso de vendas, gasas, alcohol isopropílico a realizar auscultamientos, emplear catéteres, sondas, camillas, a visitar hospitales y en general a todo lo relacionado con el mundo de la medicina; Así, cuando este mundo clínico es el centro del placer sexual surge un grupo de parafilias que bien pueden englobarse bajo un solo término: Latrudonia. Cierto que un latrudónico obtiene placer al desvestirse ante un médico, pero de uno u otro modo, esta parafilia se extiende a prácticas bastante peculiares ...Desde el inicio de la Medicina, ante la permisividad y aceptación social que esta profesión detenta para estudiar al cuerpo humano al desnudo, un aura erótica le ha sido asignada al auscultamiento. Desde los eternos chistes ginecológicos abarcando las historias pícaras de enfermera y médico y las de noviazgos hospitalarios hasta anécdotas un tanto necrofílicas desarrolladas en las morgues, la latrunodia ha estado presente en la literatura, el cine, la TV y obviamente en la pornografía. Aunque para la mayoría de la gente el hecho de desvestirse ante médicos no constituya un fetiche para no pocos esa exposición en sí es todo morbo tanto que, desde el albor de la fotografía científica han sido registrados los exámenes físicos por ej. bajo el concepto "de estudio" pero muchos de estos documentos terminaban en manos de coleccionistas dispuestos a pagar altas sumas para tenerlos.


La Apotemnofilia, Acrotomofilia y Ortofilia
A estos fetiches los une en común la atracción por la amputación y/o la ausencia de un miembro.¡Sí!,leyeron bien.Es una práctica BDSM en sumo extrema. De consumarla, la víctima quedaría lisiada de por vida. Como una parte de esta fantasía masoquista, la práctica del cutting recrea la sensación en una escala mínima mediante pequeños cortes de bisturí realizados sobre la epidermis. La sensación de placer proviene de esa suerte de ardor similar a la producida por el corte de un folio en nuestra mano cuando leemos un libro elaborado en papel plastificado.Para los acrotomofílicos, su fetiche radica en un muñón siendo atractivo todo aquel carente de alguna extremidad. El componente más evidente de esta extraña parafilia se centra en la idea de dominio absoluto sobre un amputado; aumenta exponencialmente si el objeto de deseo carece de todas sus extremidades, es decír,ser excitado por una "persona-muñón".
Así como la Apotemnofilia y la Acrotomofilia apuestan a la ausencia de algún miembro, la Ortofilia halla en la especialidad de la Ortopedia un surtido medio de sustitución del miembro ausente. Para un ortofílico el principal recurso de satisfacción reside en prótesis, tutores, fajas y corséts médicos, collarines y cualquier pieza ortopédica diseñada para remplazar ó corregír defectos congénitos ó de amputaciones. En el mercado ortopédico existen piezas que imitan los miembros humanos de modo realista pero para este fetiche la morbosidad los evita ante la preferencia por aquellos con diseño rudo, carente de estética ergonómica: los que muestran cintas, tornillos y cerrojos de presión para otorgar ese valor de "aparato" y de "artificial".
La Cateterofilia ó stuffing
Consiste en la inserción de catéteres y otros instrumentos quirúrgicos elaborados en acero como la sonda acanalada, sondas de aspiración en sus diferentes calibres, el estilite, los beniqués urológicos y las bujías de Hegar a través de la estrecha, sensible y larga uretra masculina.
Este fetiche proveniente del BDSM radica en varias sensaciones por demás, bastante inusuales: el "paciente" estará inmovilizado en una cama quirúrjica, la presencia del frío acero quirúrgico en el interior del pene, el consecuente estiramiento de la uretra al insertar sondas con un diámetro cada vez mayor al anterior y tal vez, por horas a fín de "amaestrar" logrando de manera permanente, una uretra más expansible.En ocasiones, una sesión de stuffing puede involucrar aplicaciones de descargas eléctricas de bajo voltaje ó simples movimientos de vaivén con el objeto de causar fricción ó estimular esta delicada zona.
Para muchos cateterofílicos, existe un mito extendido: su meta es la ¡introducción de un pene por ese canal!. SIMPLEMENTE, SIN COMENTARIOS....

La Belenofilia: consuerofilia y pungofilia
Si el placer sexual radica en el uso de agujas para pinchar ó aplicar anestésicos por vía intravenosa, practicar suturas y succiones en la piel involucrando instrumental médico, entonces estamos en presencia de un belenofílico; esto se debe a que el órgano sensorial más grande del cuerpo humano es la piel. Sus millones de terminaciones nerviosas hacen de ella, la mejor receptora de estímulos en el contexto del sexo que son conocidos en español como JS (juegos de superficie). Estos juegos eróticos consisten en producír escarificaciones así como coser (ó consuerofilia) con hilo quirúrjico ciertas zonas de la espalda ó brazos; también está el empleo de las ampollas y ventosas (cupping) de succión para contrarestar efectos por mordeduras de serpiente succionando la piel en zonas como los pezones, ó los genitales tanto femeninos como masculinos.

La belenofilia como práctica sexual invasiva
constituye en sí una de máximo riesgo: por
una parte el directo contacto con la sangre
por otra, la sola aplicación tanto de ventosas
como de inyecciones de modo inexperto
pueden acarrear consecuencias irremediables
en la víctima de ello, que los más expertos
belenofílicos sean precisamente aquellos
pertenecientes al gremio médico.
La Barosmia y la Ozolagnia asociadas a la Hipnofilia
Cuando el olor aséptico es un fetiche y la estimulación del olfato resulta una fuente de placer entonces, los ambientes clínicos resultan el escenario perfecto para una cita sexual. Muchos relaciones entre miembros del gremio médico se inician en salas esterilizadas, desinfectadas dónde las mínimas notas de un perfume se amplifican de manera exponencial. Igualmente, el olor de secreciones sexuales como el semen y las feromonas son percibidos más facilmente bajo estas condiciones sanitarias.
También se agregan compuestos comerciales como el Gerdex, Povidine y Keidex que son bactericidas, fungicidas, bacterioestáticos ó virisidas los cuales poseen olores desinfectantes característicos y muy estimulantes entre los ozolágnicos. Otros fetiches barósmicos hallan en soluciones como el alcohol isopropílico, solución de agua destilada, agua oxigenada y la solución fisiológica la inocua "sensación de esterilidad" preámbulo a prácticas como el stuffing, el cutting ó el cupping. Anestésicos generales y gaseosos aplicados con mascarilla de oxígeno como el potente halotano, capaz de dormír en segundos, resultan un ingrediente vital en la práctica de la hipnofilia inducida: parafilia que consiste en dormír al objeto de deseo para contemplarlo ó dominarlo al propio antojo resultando en los fetiches del kidnapping y el gas sex. Muchos psiquiatras ven en esta práctica, lo más próximo a la repulsiva necrofilia.La Amelotasis, la Dysmorfofilia y la Nosolagnia
A este grupo de parafilias médicas las unifica el gusto sexual por los discapacitados y los enfermos terminales. En un sentido extremo la inmovilidad y dependencia (transitoria ó permanente) así como la vulnerabilidad del objeto de placer constituyen el fetiche amelotásico. Por lo general, estar discapacitado queda asociado a la idea de dependencia absoluta...al menos, en el caso de esta parafilia que está aún más cerca de la idea de necrofilia.Se agrega el gusto por gente deforme, jorobada ó con alguna malformación física contundente como jorobas, desviaciones de la columna vertebral, ostomizaciones y clavos y otros implantes metálicos visibles.A la Dysmorfofilia también se le conoce como el "fetiche Frankenstein" ya que este gusto por gente "especial" indica un gran desarrollo del narcisismo de la contraparte.Los nosolágnicos, al saber que su pareja presenta un cuadro de salud terminal, se esmeran por procurarles lo mejor del sexo intentando verdaderas proezas físicas en sus cuerpos agonizantes.
Se destaca el hecho que este último grupo de parafilias es considerado por los especialistas un conjunto de gustos bastante alejado de los parámetros cotidianos, siendo asociados a estados de esquizofrenia y al desorden bipolar. Muchos son los que recomiendan ante la persistencia de prácticas como las citadas la terapia psicoanalítica, hipnosis y medicamentos ya que uno de los componentes (el lisiado ó discapacitado) extrañamente participa de modo gustoso de la situación pues el solo hecho de padecer una enfermedad ó una limitación física se traduce en una merma de la líbido.
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GRACIAS! |



































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